La Ley francesa contra la Fast Fashion (AFFL): ¿qué ha cambiado desde 2025 y cómo se verán afectadas las organizaciones?

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La ley francesa contra la fast fashion (LOI n° 2026-602) era muy esperada, pero su versión final es el resultado de un complejo proceso legislativo de dos años. Adoptada por unanimidad por la Asamblea Nacional en marzo de 2024, la propuesta de ley se vio frenada por la disolución parlamentaria de junio de 2024, fuertemente enmendada por el Senado en junio de 2025 y retrasada por estrictos controles regulatorios de la Comisión Europea a finales de 2025. Tras un compromiso parlamentario final, fue adoptada oficialmente el 29 de junio de 2026 y promulgada por el presidente francés el 8 de julio de 2026.

La ley define qué es la moda ultraexpresa, incluye requisitos para los fabricantes que llevan a cabo prácticas de moda ultraexpresa, impone una mayor trazabilidad y transparencia para los consumidores de dichos productos, potencia el sistema de RAP al permitir nuevos criterios de ecomodulación y restringe las prácticas publicitarias y de marketing para los productos u organizaciones de moda ultraexpresa.

A pesar de su adopción definitiva, algunos actores del sector lamentan lo lejos que ha quedado el texto de su versión original, expresando su decepción respecto al impacto real que la ley podría haber tenido para reducir las repercusiones ambientales de la industria textil y proteger a los consumidores y ciudadanos.

Sin embargo, para las empresas, el impacto es inmediato con la aplicación de los primeros baremos de penalización a partir del 1 de septiembre de 2026.

¿Qué contenía la ley originalmente?

Presentado en un principio por la diputada Anne-Cécile Violland, el proyecto original adoptado por la Asamblea Nacional en marzo de 2024 era mucho más amplio y estricto. Se estructuraba en torno a tres pilares principales:

  • Una definición amplia de la fast fashion: Dirigida a todo el sector de la moda rápida sobre la base de criterios como el volumen de nuevos artículos introducidos, la velocidad de rotación de las colecciones y la escasa vida útil de los productos, sin restringir el enfoque únicamente a las plataformas de moda ultraexpresa.
  • Una prohibición total de la publicidad: Quedaban totalmente prohibidas las comunicaciones comerciales que promovieran marcas de fast fashion, incluido el marketing directo de marca y los contenidos patrocinados a través de influencers en redes sociales.
  • Penalizaciones financieras explícitas y progresivas: En el marco de la RAP, los artículos estaban sujetos a un sistema claro de bonus-malus que comenzaba en 5 € por artículo en 2025 y aumentaba hasta los 10 € por artículo para 2030, vinculado directamente al futuro sistema francés de etiquetado ambiental.

Entre 2024 y 2026, dos acontecimientos clave reconfiguraron significativamente el alcance del texto:

  • En primer lugar, el Senado reescribió la propuesta en junio de 2025. Tras los retrasos causados por la disolución parlamentaria de junio de 2024, el Senado redujo el alcance legal de la «fast fashion» general a la «moda ultraexpresa» (mode ultra-express). Este cambio concentró las restricciones en los grandes operadores exclusivamente en línea (pure-players) de gran volumen, excluyendo de hecho a la mayoría de las empresas minoristas europeas tradicionales.
  • Una vez notificado a la Comisión Europea el 27 de junio de 2025, el texto se enfrentó a dos dictámenes motivados formales. La Comisión planteó importantes incompatibilidades con el derecho de la UE; en particular, señaló que una prohibición general de la publicidad violaba el principio del país de origen de la Directiva sobre el Comercio Electrónico y se solapaba con la Ley de Servicios Digitales (DSA), mientras que los criterios de sanción entraban en conflicto con la Directiva Marco de Residuos de la UE. Estas objeciones se vieron amplificadas por varios Estados miembros: Suecia emitió su propio dictamen motivado cuestionando el intento de Francia de derogar la Directiva sobre el Comercio Electrónico sin una evaluación de impacto adecuada, Polonia criticó la vaga definición de «moda ultraexpresa» por considerarla una amenaza para el comercio transfronterizo al tiempo que exigía la eliminación de la tasa del Senado a los paquetes pequeños, y Luxemburgo presentó observaciones formales contra el borrador.

Estas objeciones obligaron a los legisladores franceses a volver a la mesa de redacción a finales de 2025 y principios de 2026. Para salvar la ley de una invalidez total por parte de la UE, se ajustó la prohibición de la publicidad y las penalizaciones de la RAP se desvincularon del etiquetado ambiental completo para centrarse en su lugar en un «coeficiente de durabilidad» específico.

Cómo podría verse afectada su organización

Nueva definición de las prácticas de moda ultraexpresa

La ley establece dos criterios para definir qué es la moda ultraexpresa:

  • el número de nuevas referencias de productos (SKU) comercializadas,
  • la falta de incentivos para la reparación de dichos productos.

Los umbrales del tamaño de la gama y los criterios que permitan la reparación de los productos se definirán por decreto (Artículo 1.V). Por lo tanto, el impacto de la ley y la amplitud de su alcance están aún por determinar.

Sin embargo, el párrafo II del Artículo 1 precisa que el número de referencias de productos cubiertas por la ley incluye todas las referencias propuestas por la persona física o jurídica, excepto si esta puede justificar que su canal de venta en línea no es el principal. Por consiguiente, los gigantes de la moda tradicional con un modelo de negocio de rotación basado en tiendas físicas quedan exentos de la ley. Esta es una de las principales críticas formuladas por las ONG ambientalistas.

Mayor trazabilidad y transparencia para los consumidores que compran en línea

La AFFL prescribe que los productores de moda ultraexpresa que vendan en línea (a través de un marketplace, una plataforma o cualquier otra herramienta similar) deberán publicar mensajes en línea que favorezcan la sobriedad, la reutilización, la reparación y el reciclaje de los productos, así como información sobre los impactos sociales, ambientales y sanitarios de los productos, incluidas especificaciones sobre el impacto ambiental de la entrega (Artículo 1.III).

El lugar de fabricación de los artículos vendidos en línea debe mostrarse en la plataforma de venta con un tamaño de letra tan importante como el de la información del precio y en sus inmediaciones (Artículo 2).

Uso de las modulaciones de la RAP para transformar las prácticas comerciales

La AFFL aprovecha el papel de las modulaciones de la RAP para impulsar la transformación de la oferta de productos. En efecto, el Artículo 5.2 de la AFFL permite modular las tasas de la RAP en función de las prácticas industriales y comerciales de los productores que influyen en el tiempo de uso del producto y en su probabilidad de convertirse en residuo.

Un aspecto crucial es que la ley introduce penalizaciones financieras en virtud del Artículo 5.3c): las tasas de la RAP pueden modularse según la amplitud/tamaño de la gama de productos y la frecuencia de renovación de la misma, así como en función de cómo se incentiva la reparación de los productos. Dichas penalizaciones no podrán superar el 50 % del precio de venta del producto sin impuestos, y los productos penalizados bajo este mecanismo no podrán beneficiarse de bonificaciones de la RAP.

Metodología de cálculo detallada el 24 de agosto de 2026

La aplicación práctica de estas penalizaciones se aclaró recientemente mediante una orden ministerial publicada el 24 de agosto de 2026, que modifica el pliego de condiciones técnicas de la RAP para textiles, calzado y ropa de hogar (TLC). Con entrada en vigor el 1 de septiembre de 2026, la orden establece una fórmula matemática precisa para determinar la puntuación de durabilidad (D) de un producto, basada en dos criterios con el mismo peso: la amplitud de la gama de productos (G) y los incentivos de reparación (R):

D=0,67+(1,45−0,67)×(0,5×G+0,5×R)

Si un producto recibe una puntuación de durabilidad D ≤ 0,8, se aplican penalizaciones unitarias específicas según la categoría del producto, de entre las 12 categorías cubiertas. Por ejemplo, en 2026, la penalización es de 2 € para una camiseta, 7 € para un pantalón, 9 € para un vaquero y hasta 12 € para un abrigo, antes de aumentar progresivamente hasta 2030. Las definiciones de los umbrales de la gama de productos y los criterios de los incentivos de reparación están aún por determinar y se comunicarán en una nota en el sitio web del Ministerio de Medio Ambiente. Este acto ha sido notificado a la Comisión Europea.

Reformulación de las prácticas publicitarias permitidas

El Código de Medio Ambiente francés incorpora ahora la prohibición de la publicidad de productos pertenecientes a prácticas de moda ultraexpresa o de marcas que lleven a cabo dichas actividades comerciales (Artículo 6). También prohíbe que los influencers comerciales promuevan directa o indirectamente productos de moda ultraexpresa y establece una multa de hasta 100 000 euros para dicha infracción a partir del 1 de enero de 2027. El uso de la palabra «gratis» o «gratuito» como argumento publicitario queda expresamente prohibido.

Posibles ampliaciones del mecanismo de créditos de carbono

En un plazo de 6 meses desde la promulgación de la ley (enero de 2027), el Gobierno entregará al Parlamento un informe que estudie la posibilidad de ampliar los mecanismos de créditos de carbono a los productos de confección fabricados fuera de la UE (Artículo 10).

El CBAM (Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono) es una herramienta climática de la UE diseñada para fijar un precio al carbono de las mercancías importadas para evitar la «fuga de carbono» y equiparar las condiciones entre los fabricantes comunitarios y los no comunitarios.

Refuerzo del cumplimiento para los vendedores no franceses

Para garantizar que las marcas extranjeras y las plataformas transfronterizas no puedan eludir las regulaciones francesas de Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP), el Artículo 5 (2) crea el requisito legal de que cualquier productor no establecido en Francia (ya sea dentro o fuera de la UE) designe a un representante autorizado (mandataire) por escrito afincado en Francia. A diferencia de un simple agente administrativo, este representante queda subrogado legalmente en todas las obligaciones de RAP del productor, asumiendo la responsabilidad legal directa del cumplimiento, la presentación de informes y el pago de las ecocontribuciones de la RAP (incluidas las nuevas penalizaciones por ecomodulación).

¿Qué debería anticipar su organización?

  • Manténgase al día sobre los próximos pliegos de condiciones de la RAP en Francia, previstos para el otoño de 2026. ¡Lea nuestro último artículo para saber qué esperar!
  • Designe a un representante autorizado de la RAP en Francia (para entidades no francesas): Si su organización tiene su sede fuera de Francia, formalice inmediatamente un mandato por escrito con una entidad establecida en Francia para gestionar su cumplimiento de la RAP y las responsabilidades de subrogación.
  • Obtenga una visión clara del número de SKU que vende y a través de qué canales.
  • Identifique todo el material existente disponible en su empresa sobre la reparación de productos.
  • Informe a sus departamentos de comunicación y marketing sobre la prohibición de la publicidad.
  • Informe a sus equipos y departamentos de comercio electrónico sobre los próximos requisitos de visibilidad de los centros de fabricación en las páginas de productos.
  • Manténgase al día sobre el próximo decreto que precisará el número de referencias y los criterios para los incentivos de reparación.

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